Fiestas de verano en la plaza de la iglesia de Zerubia
En Zerubia, un diminuto pueblo de apenas unas decenas de habitantes, la plaza de la iglesia se transforma en el auténtico corazón festivo del verano. El mismo espacio que durante el día mantiene la calma de una pequeña comuna corsa, por la noche se llena de música, puestos y buen ambiente gracias a las fiestas locales. Un viajero recuerda cómo, pese a que en el pueblo viven poco más de treinta personas, en la verbena nocturna llegaron a reunirse más de 500 asistentes, muchos de ellos nacionales que regresan cada año a la zona para pasar sus vacaciones estivales. La escena es la de una celebración sencilla pero muy animada, con cerveza corsa, carne a la brasa y un precio cerrado muy asequible para cenar y disfrutar del ambiente. Según cuentan, estas fiestas se repiten cada verano con un espíritu muy similar, convirtiendo la iglesia y su plaza en un punto de encuentro imprescindible para convivir con los habitantes del lugar y compartir una noche de diversión auténticamente local.