Arquitectura de ladrillo rojo y ubicación periférica de la Iglesia de St James
La Iglesia de St James llama la atención por su construcción en ladrillo o piedra roja, algo poco habitual en esta parte de Escocia y que implica, como apuntan los viajeros, que el material tuvo que ser transportado desde otras localidades. Se encuentra en la periferia de Falkirk, fuera del centro histórico, y eso hace que su presencia pase más desapercibida frente a templos más monumentales. Sin embargo, quienes la visitan destacan su única torre junto a una nave principal con cubierta a dos aguas y una ampliación lateral posterior que le da cierto aire de colegio de mediados del siglo XX. Aunque no se la considera una de las iglesias más impresionantes de la zona, se valora como “un edificio bonito – afectado por la zona –”, una construcción sobria pero con personalidad propia dentro del paisaje urbano de Falkirk.