El Señor del Rebozo: una devoción singular en Santo Domingo
Más allá de la arquitectura, la Iglesia de Santo Domingo sorprende por una devoción muy particular que le aporta un carácter único. Se trata del Señor del Rebozo, una imagen a la que los fieles acuden para pedir favores y a la que ofrecen rebozos cuando sienten que sus deseos se han cumplido. Como explica una viajera, su presencia se reconoce de inmediato porque está «llena de telas y cintas de colores vivos a un lado de la nave central», creando un rincón vibrante dentro del templo. Esta tradición popular, ligada a un elemento tan mexicano como el rebozo, añade una dimensión emotiva y cercana a la visita, y ayuda a entender la religiosidad cotidiana del barrio.