Arquitectura barroca y elementos mudéjares de la Iglesia de Santiago Apóstol en Antequera
En la plaza de Santiago, en pleno casco histórico de Antequera, la Iglesia de Santiago Apóstol destaca como uno de los ejemplos más singulares del barroco local. Los viajeros subrayan su condición de antigua ermita del siglo XVI transformada en templo barroco en el XVII, obra del alarife Cristóbal García, lo que aporta un interesante contraste entre sus orígenes y la configuración actual. La fachada de 1745 combina con elegancia formas barrocas y elementos mudéjares, un sello muy característico de la arquitectura religiosa antequerana. También llama la atención el camarín exterior que alberga la imagen de una Virgen Dolorosa, visible desde la calle y muy apreciada por quienes se detienen a contemplarla. Aunque el interior, de una sola nave y decorado con pinturas al temple, no siempre está abierto, la valoración general pone el acento en el valor histórico y artístico de su fachada y en ese diálogo entre barroco y herencia mudéjar que la convierte en una parada interesante durante un paseo por Antequera.