Retablos, imágenes y colecciones artísticas en la Iglesia de Santiago
Según quienes la conocen bien, la Iglesia de Santiago destaca especialmente por la riqueza de sus obras religiosas. En el interior se reúnen imágenes y tallas de diferentes épocas y autores, desde el Cristo de los Milagros del siglo XV hasta Jesús Nazareno, atribuido a Tomás de la Huerta. También sobresalen la imagen de Nuestra Señora de la Esclarecida, la Inmaculada Concepción y su retablo, labrados por Manuel de Larra Churriguera, junto al órgano dieciochesco y la cañutería de Roque de Larra Churriguera. A ello se suman el monumental paso de la Sagrada Cena y la talla de Nuestra Señora del Sagrario, obra del imaginero sevillano Antonio Joaquín Dubé de Luque. El elemento que concentra todas las miradas es el retablo mayor, organizado en cuatro pisos con escenas de la vida de Cristo y diversos santos, que convierte la visita en un auténtico recorrido por la imaginería y el barroco español.