Arquitectura barroca y arte sacro en la Iglesia de Santa Cruz de Sevilla
En pleno barrio de Santa Cruz, esta iglesia barroca del siglo XVII destaca por su cuidada arquitectura y por un interior rico en arte sacro. Los viajeros describen una planta de cruz latina con una sola nave central y dos laterales, donde se suceden numerosos retablos que invitan a recorrerla con calma. El altar mayor está presidido por un templete con la Virgen de la Paz, una talla de madera policromada que concentra buena parte de las miradas, junto al Cristo de las Misericordias, otra de las imágenes más veneradas del templo. También se mencionan obras de autores como Pedro Roldán, responsable del altar de Santa Ana, o Bernardo Simón, creador del retablo de la Inmaculada, San Miguel y San Rafael, además de una notable colección de orfebrería litúrgica. El resultado es un conjunto armonioso que combina devoción, historia y calidad artística en un espacio relativamente recogido.