Frescos bizantinos y valor histórico de la iglesia
Entre los callejones del casco histórico de Ohrid se esconde una iglesia que sorprende más por su interior que por su aspecto exterior. Los viajeros destacan que la Iglesia de Santa Constantina y Santa Helena conserva frescos del año 1477, un testimonio valioso del arte religioso ortodoxo de la ciudad. Aunque las fotografías están prohibidas en el interior, muchos subrayan que merece la pena entrar para detenerse ante estas pinturas y apreciar el trabajo de conservación que se ha llevado a cabo. Se menciona que, como en otras antiguas iglesias de Ohrid, las labores de restauración han sido esenciales para mantener en buen estado unos murales delicados y cargados de simbolismo. El templo puede pasar desapercibido a primera vista, pero quienes se animan a visitar su interior descubren un rincón histórico poco conocido que añade profundidad a cualquier recorrido por la ciudad.