Arquitectura neoclásica y herencia mudéjar en la Iglesia de Santa Bárbara de Écija
En una de las esquinas de la Plaza de España se alza la Iglesia de Santa Bárbara, destacando por ser una de las pocas iglesias de estilo neoclásico dentro de la arquitectura religiosa andaluza. La descripción de los viajeros subraya ese contraste entre la sobriedad clásica y la huella mudéjar, ya que el templo se levantó sobre un antiguo palacio romano y aún conserva elementos de esa etapa primitiva. El arquitecto cordobés Ignacio Tomás aprovechó fustes romanos de granito para crear unas portadas de un clasicismo poco habitual en la zona, algo que convierte la visita en una pequeña lección de historia del arte al aire libre. A ello se suma la torre-espadaña mudéjar, hoy perdida tras ser derribada por un rayo en 1892, y la presencia de retablos neoclásicos que dialogan con esculturas barrocas, formando un conjunto arquitectónico e histórico muy singular en Écija.