Historia y origen de la iglesia de San Sergio y San Baco en Roma
El relato histórico de la iglesia de San Sergio y San Baco en Roma es lo que más llama la atención a quienes se acercan a conocerla. Se recuerda que el templo está dedicado a dos mártires del año 303, perseguidos bajo el emperador Diocleciano, y que sus orígenes se remontan a la Alta Edad Media, con menciones documentadas ya en el año 796. A lo largo de los siglos, la iglesia fue pasando de mano en mano entre distintos conventos y monasterios hasta que un papa la asignó de forma permanente a los Basilianos rutenos, consolidando así su vínculo oriental. También se destaca la importancia de una imagen mariana descubierta en 1718 bajo el yeso de un muro cercano a la sacristía, que años después se colocó en el altar mayor y dio pie al nombre de Nuestra Señora de los Pastos, impulsando incluso su reconstrucción en el siglo XVIII. Hoy, este pequeño templo del barrio de Monti se conoce además como iglesia nacional de los ucranianos en Roma, un detalle que añade un matiz identitario y cultural a su larga trayectoria.