Historia y arquitectura gótico-mudéjar de la iglesia de San Julián
La Iglesia de San Julián en Sevilla despierta el interés de quienes buscan descubrir el patrimonio gótico-mudéjar de la ciudad. Se recuerda su pasado convulso, cuando fue incendiada en 1932 y el interior quedó totalmente destruido. Pese a ello, la reconstrucción permitió recuperar el templo y conservar uno de sus grandes atractivos: la portada principal de piedra, prácticamente intacta. Los viajeros destacan ese acceso de estilo apuntado, típico de las iglesias gótico-mudéjares sevillanas, y se detienen en sus detalles escultóricos. Sobre el arco, una serie de pequeñas cabezas de leones alude al martirio del santo que da nombre al templo, San Julián, que según la tradición “fue arrojado a los leones”. Esta combinación de historia, simbolismo religioso y arquitectura hace de la iglesia un lugar especialmente sugerente para quien recorre el casco histórico.