Historia y legado de la Iglesia de San Juan Bautista de Betharram
La Iglesia de San Juan Bautista de Betharram concentra siglos de historia en pleno barrio de Monserrat. Una viajera recuerda cómo su origen se remonta a 1654, cuando Fray Cristóbal de la Mancha y Velasco mandó edificar un sencillo templo para los naturales de la zona. Después, la presencia de figuras influyentes como Don Juan de San Martín, que en 1719 impulsó un nuevo edificio, y la llegada de las monjas capuchinas en 1747, fueron marcando el carácter religioso y conventual del lugar. El templo fue reedificado en 1769 y finalizado en 1797 con sus torres desiguales y la reforma del frente e interior, hasta convertirse en el edificio de líneas severas y clásicas que hoy está declarado Monumento Histórico Nacional desde 1942. Como detalle singular, en su interior se conserva la sepultura del quinto virrey del Río de la Plata, Pedro Melo de Portugal y Villena, y en el patio de los Capellanes reposan tanto patriotas como invasores de las luchas por la Reconquista, lo que refuerza su valor como espacio de memoria compartida.