Panes artesanales de las monjas del Convento de San Francisco
Más allá de su valor histórico y arquitectónico, el Convento de San Francisco suma un atractivo muy apetecible para quienes lo visitan en fin de semana: los panes artesanales elaborados por las monjas. Quienes se acercan en esos días encuentran un pequeño paraíso para los amantes del dulce, con “todos tipos de panes que las monjas de esta iglesia han hecho ellas mismas” y que, según cuentan, dejan a más de uno chupándose los dedos. Es una oportunidad para probar pan dulce mexicano de forma sencilla y cercana, ideal para acompañar con un vaso de leche, un café o una chocolatada. Esta combinación de patrimonio religioso y sabor casero convierte la visita en una experiencia completa, que une la contemplación del templo con una pausa golosa en pleno centro histórico de Ciudad de México.