Historia y evolución de la iglesia de San Carlos el Real en Osuna
En las aportaciones sobre la iglesia de San Carlos el Real destaca, ante todo, su larga historia ligada a la presencia jesuita en Osuna. Se recuerda cómo la Compañía de Jesús llegó a la ciudad en 1612 y se instaló primero en el Hospital de la Encarnación, hasta adquirir toda la manzana donde hoy se levanta el templo y comenzar las obras en 1615. Con el paso de los siglos, la construcción se ha ido transformando hasta convertirse en el edificio que se contempla actualmente. Un momento clave fue la Pragmática Real de 1767, que obligó a los jesuitas a marcharse y dejó tanto el convento como la iglesia abandonados y despojados de sus tesoros, redistribuidos entre otras iglesias y conventos. Después, el conjunto pasó a manos del Estado, de ahí el sobrenombre de “El Real”, y más tarde fue cedido a la Sociedad Económica de Amigos del País de Osuna y al Ayuntamiento, que lo convirtió en escuelas de primaria y, desde 1989, también en Casa de la Cultura. Así, la visita no solo permite conocer un templo barroco, sino también seguir la huella de sus distintos usos civiles y religiosos a lo largo del tiempo.