Arquitectura gótico-mudéjar y contrastes de estilos en la Iglesia de San Andrés
En la Iglesia de San Andrés de Sevilla, quienes la visitan destacan sobre todo su mezcla de estilos, fruto de las muchas reformas acumuladas desde el siglo XIV. Se la sitúa dentro del grupo de iglesias gótico-mudéjares de la ciudad, pero lo que llama la atención es la cantidad de contrastes que ofrece su conjunto. La puerta principal, con arco ojival y decoración en punta de diamantes, se menciona como uno de los elementos más fieles al estilo original, al haber sufrido menos transformaciones con el paso del tiempo. También el ábside, visible desde la parte trasera en la plaza de San Andrés, conserva un carácter singular gracias a su remate almenado. Esta combinación de elementos medievales y añadidos posteriores hace que algunos viajeros la consideren “una de las iglesias con más contrastes de estilos de la ciudad”, un templo que invita a detenerse en los detalles y a mirar su fachada y su volumen exterior con algo más de calma que una simple visita de paso.