Arquitectura interior y ambiente místico de la Iglesia de Nuestra Señora de Lourdes
Quien se adentra en la Iglesia de Nuestra Señora de Lourdes, en la calle Bolívar, destaca sobre todo su interior luminoso y sugerente. La nave alargada en forma de barco y el largo pasillo que conduce al altar generan una sensación de recogimiento muy particular, acentuada por el silencio de los feligreses y la penumbra suave. Según comenta Maria Berns, el templo está rodeado de “bellísimas imágenes bíblicas, muy bien iluminadas con la luz natural”, dispuestas en paredes y altares que funcionan casi como un universo paralelo. Las esculturas y pinturas se integran como elementos decorativos, pero al mismo tiempo crean un espacio que muchos describirían como profundamente místico, ideal para hacer una pausa del bullicio del centro histórico y dejarse envolver por una atmósfera serena y contemplativa.