Interior oscuro y exterior luminoso en la Iglesia de los franciscanos de Lucerna
La Iglesia de los franciscanos de Lucerna aparece en los relatos de viaje como un pequeño templo medieval del siglo XIII donde sorprende el contraste entre el interior y el exterior. Quien la visita destaca que el interior resulta bastante oscuro, lo que refuerza su carácter histórico y sobrio, mientras que el exterior ofrece una imagen mucho más clara y amable, integrada en pleno centro de la ciudad. Además, se menciona un elemento especialmente llamativo: su pórtico pintado, descrito como “curioso”, que aporta un toque de color y singularidad a la fachada y anima a detenerse a observarlo con calma durante un paseo por Lucerna.