Una iglesia pequeña, restaurada y con encanto en el centro de Palencia
Quienes se acercan a la Iglesia de la Soledad la describen como uno de los templos más bonitos de Palencia, en buena parte por su tamaño reducido y el ambiente íntimo que genera. Esa dimensión contenida hace que muchos la sientan casi como una capilla, un espacio recogido donde destaca la tranquilidad interior. Además, se valora muy positivamente la reciente restauración, que ha mejorado su aspecto, especialmente en el interior, ofreciendo una imagen más cuidada y luminosa. Su ubicación es otro de sus grandes atractivos: está en pleno centro de la ciudad, a escasos metros del convento de San Francisco y muy cerca de la Plaza Mayor, lo que facilita integrarla en cualquier paseo urbano sin desvíos ni complicaciones.