Historia, arquitectura y arte sacro de la Iglesia de Guadalupe en San Luis Potosí
La Iglesia de Guadalupe se presenta como una auténtica joya histórica y arquitectónica al final de la Calzada de Guadalupe, una de las avenidas peatonales más largas de México. Construida hacia 1800 y conocida también como Basílica Menor, combina de forma armoniosa los estilos neoclásico y barroco, lo que la convierte, según los viajeros, en un “imperdible para los amantes de la arquitectura que visitan la hermosa ciudad colonial de San Luis Potosí”. Su trayectoria histórica es singular: llegó a utilizarse como fuerte de guerra durante la invasión francesa de 1855 y, con el tiempo, se consolidó como una de las principales representaciones de la devoción guadalupana en la ciudad. En el interior destaca la enorme cantidad de pinturas religiosas, con especial protagonismo de la serie de las catorce estaciones del Vía Crucis, que añade un fuerte componente de arte sacro a la visita. Todo ello refuerza su carácter de parada imprescindible dentro del patrimonio religioso potosino.