Estado de conservación de la Iglesia de Botticella en el Cabo Corso
La única experiencia compartida sobre la Iglesia de Botticella se centra en su estado de conservación, muy similar al de muchas iglesias y capillas del Cabo Corso. Tras más de dos meses recorriendo Córcega, el viajero detecta un patrón claro: los templos del norte de la isla muestran signos evidentes de abandono pese a su antigüedad, en muchos casos superior al siglo de vida. A partir de esa observación, plantea que este patrimonio religioso merecería mayores esfuerzos de restauración y cuidado, aunque reconoce con cautela que esa decisión corresponde a la población local y a las autoridades corsas. El contraste entre el valor histórico de estas construcciones y su presente descuidado es lo que marca la visita a la pequeña iglesia de Botticella, que se percibe más como un testimonio de la dejadez generalizada del Cabo Corso que como un templo en activo y bien conservado.