Historia y reconstrucción de la Iglesia Católica Griega de Budapest
La Iglesia Católica Griega de Budapest aparece en los relatos de viaje como un templo con una fuerte carga histórica ligada a la presencia del rito bizantino en Hungría desde la Edad Media. Como explica Sebastian Muñoz, la comunidad no contó con una iglesia propia hasta finales del siglo XIX, cuando en 1898 se aprobó la construcción del edificio junto al parque Rózsák. El interior se organiza en torno a un altar presidido por la imagen de María, bajo la advocación de “Nuestra Señora de Hungría”, y el recorrido se comprende mejor si se tiene en cuenta todo lo que ha sufrido el edificio. Durante la Segunda Guerra Mundial tanto el altar como la estructura quedaron gravemente dañados y llegaron a encontrarse decenas de bombas sin explotar dentro del templo. A partir de ahí se sucedieron importantes renovaciones en 1975 y 2001, que permiten hoy apreciar una iglesia restaurada, pero con un pasado muy marcado por los conflictos y por la evolución de la comunidad greco-católica húngara.