Atención personalizada y ayuda excepcional del personal
La atención del personal, y en particular del chico de recepción, es uno de los grandes puntos fuertes del Hotel Silk. La experiencia compartida habla de un servicio que va mucho más allá de las funciones habituales de un hotel. Ante la avería de un coche, el recepcionista se encargó de gestionar todo: buscar un mecánico de confianza, comprar piezas sin que intentaran estafarles y llevar y traer el vehículo. Además, acompañó en compras y en gestiones con bancos, sin cobrar nada extra. Como resume el propio viajero, “el servicio impecable (el chico de recepción)”, dando a entender una dedicación cercana, honesta y muy resolutiva que marca la diferencia en la estancia.