Entorno histórico entre viñedos, magnolio centenario y cepa de 400 años
El Hotel Pazo de Galegos conquista, ante todo, por su finca histórica en pleno valle del Ulla, rodeada de viñedos y árboles monumentales. Los viajeros destacan el paseo entre las vides en otoño, con las hojas marrones bajo los pies y las camelias enmarcando los viñedos, mientras el gran magnolio centenario se convierte en protagonista absoluto del jardín. También llama la atención una cepa de más de cuatrocientos años, auténtica reliquia viva de la viticultura gallega, descrita como “una pasada” por quienes la contemplan de cerca. A este entorno natural se suma el peso de la historia del pazo, antigua residencia de Antonio López Ferreiro, canónigo de la Catedral de Santiago y figura clave en el descubrimiento de la tumba del Apóstol, lo que refuerza la sensación de alojarse en un lugar con alma, memoria y paisaje.