Decoración surrealista y ambiente mágico en el Hotel Helga’s Folly
La experiencia en el Hotel Helga’s Folly se recuerda sobre todo por su decoración absolutamente fuera de lo común. Como cuenta Concha, al entrar uno se queda “perpleja y desconcertada” ante una explosión de colores, candelabros que parecen estalactitas, techos cubiertos de signos del zodiaco y cortinas de seda y satén en tonos muy llamativos. Las estancias se llenan de detalles surrealistas e incluso macabros, como esqueletos apoyados en los divanes que parecen observar al visitante, mientras que las camas lucen colchas estampadas y mosquiteras doradas que se integran con unas paredes igualmente recargadas. Los jardines refuerzan ese ambiente de fantasía, transformándose en una especie de jungla tropical en la que los verdes hipnotizan. Más que un alojamiento convencional, los viajeros lo viven como un museo habitado y una experiencia cromática única en Kandy.