Reservas y política de cancelación en el Hotel El Tiempo Perdido
Más allá de su encanto, algunos viajeros llaman la atención sobre la política de reservas y cancelación del Hotel El Tiempo Perdido. Un usuario relata cómo, tras haber reservado para un sábado, avisó telefónicamente el jueves a media mañana de que les era imposible ir, encontrando una respuesta inflexible. Le insistieron en que la habitación estaba disponible desde el sábado a las doce hasta el domingo a la misma hora, aunque ya había avisado que no podía desplazarse, y le recordaron que el plazo para cancelar sin cargos era de 72 horas. Según cuenta, la conversación terminó incluso con una llamada colgada y, finalmente, se le cargó el importe completo de la estancia. Esta experiencia transmite una percepción de falta de empatía hacia imprevistos de última hora y un cumplimiento muy estricto de las condiciones de cancelación, algo a tener en cuenta al planificar la escapada.