Ubicación, vistas y encanto histórico del Hotel Castell d’Empordà
En un único testimonio ya se intuye el magnetismo del Hotel Castell d’Empordà. La ubicación en el Baix Empordà aparece como uno de sus grandes puntos fuertes, combinando la calma del entorno rural con panorámicas abiertas sobre el paisaje de Girona. El propio edificio, un castillo rehabilitado, suma un plus de encanto histórico que muchos viajeros valoran cuando buscan algo más que un simple alojamiento. A ello se añade una piscina que invita a alargar la estancia y disfrutar del entorno sin prisas. Un detalle muy singular es la colección privada del propietario, un holandés apasionado por la batalla de Waterloo, que alberga en el hotel la que se describe como la mayor maqueta del mundo dedicada a este episodio histórico, un reclamo inesperado para quienes disfrutan con las recreaciones bélicas y las curiosidades culturales.