Críticas al servicio, mantenimiento y zona de spa del AC Hotel La Rioja
Varios viajeros coinciden en que la experiencia se ve empañada por fallos de organización y mantenimiento. Las tarjetas de acceso a las habitaciones dan problemas frecuentes, obligando a subir y bajar a recepción varias veces. La atención en mostrador se describe como poco amable y nada facilitadora, especialmente cuando se piden extras básicos como toallas o vasos para una tercera persona. La zona de spa genera una sensación clara de decepción: el agua de la piscina cubierta se percibe muy fría y, en ocasiones, sauna y baño turco no están operativos, algo frustrante para quienes eligen el hotel buscando precisamente ese plus de bienestar.