Encanto del pequeño hotel familiar y calidad de los desayunos ingleses
En Meare Manor muchos viajeros encuentran justo lo que buscan en un pequeño hotel rural: pocas habitaciones, ambiente tranquilo y un trato muy cercano por parte del matrimonio que lo regenta. Algunas estancias, como la Lancelot I, sorprenden por su amplitud y comodidad, algo poco habitual en alojamientos de este tamaño. Los desayunos ingleses son otro de sus grandes atractivos: abundantes, sabrosos y con variedad suficiente para empezar con energía la jornada por Glastonbury y sus alrededores. Un sitio sencillo, cuidado y con auténtico sabor local.