Historia y significado del monumento Homenaje al Barquillero en Parada de Sil
En Parada de Sil, el Homenaje al Barquillero sirve como recordatorio de un oficio profundamente ligado a la identidad del pueblo. La escultura, erigida en 1981 en la plaza central, está tallada en granito y muestra a un barquillero con su barquillera y a un niño girando la clásica ruleta que decide cuántos barquillos tocan. Según cuenta Lala, este monumento nace como tributo a “este oficio tan autóctono en la zona”, ejercido por hombres que emigraban a Madrid, vestidos de chulapos, para vender barquillos en ferias ambulantes. El conjunto escultórico no solo pone en valor ese trabajo tradicional, sino que también conecta con la historia del cercano mirador Balcones de Madrid, desde donde las familias veían partir a estos vendedores. El resultado es un rincón con carga simbólica que ayuda a entender mejor la memoria y las raíces de Parada de Sil.