Alta cocina contemporánea en Henri, restaurante imprescindible en Bruselas
Henri aparece en los relatos de viaje como uno de esos hallazgos que terminan marcando una escapada a Bruselas. Lo que empieza siendo la búsqueda de un lugar “medio bueno” para probar los famosos mejillones belgas acaba convirtiéndose, en palabras de Fernando, en “uno de los mejores restaurantes de la ciudad”. La experiencia gastronómica arranca con ostras y champán, continúa con marisco y mejillones y culmina con un bacalao descrito como “espectacular”, todo acompañado de una cuidada selección de vinos por copa, desde un blanco italiano a un vino de Toro. La cocina abierta permite ver cómo se preparan los platos con delicadeza, y los postres se presentan en un variado que deja el listón muy alto. El balance final, incluida una cuenta en torno a los 100 euros para una cena completa con buen vino y champán, se percibe como una elección que “merecía la pena” para quien busca disfrutar de la gastronomía belga con un toque creativo y refinado.