Helados artesanos y sabores creativos en Gelateria La Romana de Turín
En Gelateria La Romana el helado se vive como un pequeño ritual gastronómico. Este local originario de Rímini se ha convertido, según cuentan los viajeros, en una auténtica institución en Turín gracias a una elaboración artesanal que se realiza en la parte de atrás del local y que garantiza que el helado se sirva siempre fresco. Llama la atención la variedad de sabores, muchos de ellos muy originales, que invitan a probar combinaciones diferentes en cada visita. Se mencionan propuestas como el pesto de pistacho, la galleta de la abuela con trozos crujientes, el yogur con miel y nueces o un intenso zabajone cocinado al fuego con Marsala de veinticinco años. La carta se presenta en tablillas tras el mostrador, algo que facilita elegir, aunque más de uno confiesa que es fácil dudar ante tantas opciones. Más allá de los clásicos conos y copas, quienes la visitan destacan también las tarrinas de semifrío, los pasteles helados y el panettone relleno de Navidad, descrito como un pequeño espectáculo tanto para el paladar como para la vista.