Guardo, un pueblo de montaña entre el río Carrión y la arquitectura señorial
Guardo aparece en los relatos de viaje como uno de los núcleos más reconocibles de la montaña palentina, muy cerca ya de la provincia de León. La presencia del río Carrión marca el carácter del pueblo y se convierte en el gran hilo conductor de la experiencia: sus márgenes son el lugar elegido para disfrutar de días de verano tranquilos y en contacto directo con la naturaleza. A esta riqueza natural se suma un patrimonio arquitectónico e histórico variado, con fachadas monumentales y casonas señoriales que evocan la existencia de un antiguo castillo, hoy desaparecido. Esa combinación de entorno de montaña, cauce fluvial y herencia noble es lo que lleva a muchos a considerarlo uno de los puntos más interesantes para una escapada por la provincia de Palencia.