Estilo de vida granadino: tapeo, teterías y placer por los sentidos
En las descripciones de la Granada antigua aparece con fuerza un modo de vida vinculado al disfrute de los sentidos, heredero de la tradición árabe. Se menciona una auténtica pasión por las cosas placenteras y bellas, que se refleja en la forma de vivir, amar, bailar o cantar. Esa sensibilidad se percibe en los cármenes, en las casas moriscas con vistas al río Darro y, sobre todo, en la calle. El paseo se combina con el tapeo en plazas como San Miguel Abajo o Aliatar, el ambiente de los bazares y las teterías de calle Calderería Baja y los dulces de sus pastelerías. Como resume una viajera, alojarse en una antigua casa morisca o en un palacete renacentista junto al Darro “será sinónimo de placer”. El resultado es una ciudad donde cada rincón invita a detenerse, saborear y alargar la conversación sin prisa.