Cenas privadas y desayunos con encanto en Garriga
Más allá de la tienda, Garriga es también un pequeño restaurante con encanto donde se puede comer bien en un ambiente cuidado. Al fondo del local hay una sala que recuerda al comedor de una casa particular, con una gran mesa pensada para grupos, lo que crea una atmósfera íntima y acogedora. Según cuentan algunos viajeros, por la mañana es un lugar agradable para desayunar y tomar un café tranquilo, mientras que por la noche se reserva en exclusiva para grupos a partir de ocho personas, lo que permite disfrutarlo en privado con amigos y probar platos típicos de la gastronomía catalana. Otro visitante habla de “gran descubrimiento” y valora que se come muy bien, con buena atención y un precio razonable, lo que refuerza la idea de Garriga como opción interesante tanto para una comida informal como para una cena especial en grupo.