Historia y origen de la Fuente de la Plaza Fernando de Alcalá
La Fuente de la Plaza Fernando de Alcalá es un pequeño tesoro histórico en pleno casco antiguo de Marbella. Levantada en piedra en 1504, se atribuye al primer alcalde de la Marbella cristiana, Pedro de Villandro, conde de Ribadeo, lo que la convierte en un testimonio directo de la ciudad tras la Reconquista. Según relatan los viajeros, no se trata solo de un elemento decorativo, sino de una pieza clave en la vida cotidiana de la época, cuando las fuentes urbanas eran esenciales para el abastecimiento de agua. Uno de ellos recuerda que estas construcciones “servían para llevar agua a los centros urbanos y supuso un gran avance en la calidad de vida de sus habitantes”, subrayando su valor patrimonial más allá de lo estético. Hoy, aunque el agua ya no es potable, la fuente mantiene su carácter simbólico y ayuda a entender cómo fue la transformación de Marbella en sus siglos de historia cristiana.