Arquitectura art nouveau de la Embajada francesa en Viena
La Embajada francesa en Viena aparece en los relatos de viaje como una auténtica joya del art nouveau que domina el lateral oriental de la plaza donde se ubica. Quien la contempla insiste en que el edificio “luce en todo su esplendor” y que resulta imposible pasar por delante sin detenerse a admirarlo una y otra vez. Diseñada por el arquitecto Georges Chédanne y construida entre 1904 y 1909, se destaca como un ejemplo muy representativo de cómo este estilo se aplicó a edificios públicos de principios del siglo XX. Más allá de su función diplomática, muchos la perciben casi como un pequeño museo al aire libre, un edificio que ilustra la elegancia del modernismo vienés y que añade un punto refinado y monumental al conjunto urbano de la ciudad.