Historia y origen del restaurante Frau Möller en Hamburgo
Más allá de la mesa, Frau Möller conquista también por la historia que hay detrás de su nombre y de su local. En la dirección Lange Reihe 96 funcionaba originalmente una tienda de alfombras hasta que, en 1983, su propietario decidió cambiar de vida y abandonar el oficio. A partir de ahí se gestó la idea de abrir un restaurante diferente a los de la zona, en un momento en que el barrio empezaba a transformarse y los turistas comenzaban a dejarse ver. Cuando todo estuvo listo faltaba algo esencial: el nombre. Como se cuenta en la experiencia, se organizaron votaciones y al final, por unanimidad, se eligió el nombre de la perra de los dueños, “Frau Möller”. Esa anécdota, unida al carácter pionero del proyecto en una ciudad en plena evolución, aporta un toque entrañable que muchos viajeros valoran como parte del atractivo del lugar.