Cordero lechal y cocina castellana en el Figón de Antonio Cristóbal
En el Figón de Antonio Cristóbal el cordero lechal es el centro de casi todas las experiencias, aunque con opiniones encontradas. Una viajera describe una comida inolvidable en la que el lechazo asado se convierte en “un manjar”, precedido por sopa castellana y acompañado de un Arzuaga crianza, con el inconfundible aroma a leña que llega desde la cocina. En su relato, un amigo segoviano resume el carácter del plato recordando que el sabor procede de “las ralas hierbas, el tomillo y el romero que en estas tierras pastan los corderos” y de la mano del maestro asador. Frente a esta visión entusiasta, otro viajero se confiesa decepcionado al encontrarse con un cordero recalentado que, según cuenta, “no era del día” y no se parecía al que había degustado en otros asadores de Sepúlveda. En conjunto, el restaurante se percibe como un clásico asador castellano donde el lechazo puede ser una experiencia excepcional, pero donde la regularidad del asado marca la diferencia entre una comida memorable y una visita prescindible.