El faro de Rabat y su función en la entrada al puerto
El faro de Rabat se alza al otro lado de la playa como un discreto pero imprescindible guardián de la costa. Varios viajeros lo describen como una construcción de líneas sencillas, sin grandes alardes arquitectónicos, cuya importancia reside en su papel práctico para la navegación. Durante décadas ha señalado la entrada y salida de barcos en el puerto de la capital marroquí y, aunque hoy su funcionamiento es automático, mantiene la misma misión de siempre: orientar a quienes llegan por mar. En lo alto se distingue una pequeña sala desde la que, en otros tiempos, se realizaban los avisos a los barcos, un detalle que ayuda a imaginar la vida portuaria de la ciudad antes de la modernización de los sistemas de señalización marítima.