Contaminación, olores y el contraste con la ‘Venecia del Este’
Quien se acerca al canal Saen Saep se encuentra con un fuerte contraste entre la imagen romántica de los khlong y la realidad de una gran urbe asiática. Los viajeros señalan que este canal recibe aguas fluviales, pluviales, naturales y artificiales, pero también residuos y desechos urbanos que provocan malos olores y una evidente suciedad. Este impacto ambiental no impide, sin embargo, que se reconozca un cierto magnetismo en el paisaje acuático y en la vida que se desarrolla en torno a él. Como resume una viajera, “a pesar de los olores y suciedad, siguen conservando su encanto” y ese entramado de canales es el motivo por el que Bangkok ha sido apodada la Venecia del Este, una comparación que hoy convive con la conciencia crítica sobre la contaminación y la necesidad de cuidar mejor estos espacios históricos.