Escultura de San Cristóbal integrada en las rocas de la montaña de Penha
En la cima de la montaña de Penha, la estatua de San Cristóbal llama la atención por cómo se integra en el paisaje granítico. Los viajeros describen una figura de mármol blanco, de buen tamaño, colocada en el lateral de una enorme roca de granito, lo que crea un contraste muy fotogénico entre la piedra oscura y la escultura clara. No se trata solo de una imagen aislada, sino de una de las sorpresas que van apareciendo al recorrer las gigantescas rocas de la zona, lo que invita a explorar con calma los senderos y recovecos del parque. Su cercanía al santuario de Penha la convierte además en un punto de paso casi inevitable para quienes suben a la montaña, reforzando la sensación de conjunto entre naturaleza, arquitectura religiosa y pequeños detalles devocionales repartidos por el entorno.