Historia de Elena Fortún y su legado en la literatura infantil
En la estatua dedicada a Elena Fortún, los viajeros descubren mucho más que una simple escultura en piedra. La figura sirve de puerta de entrada a la vida de Encarnación Aragoneses y Urquijo, la escritora madrileña que, bajo el seudónimo de Elena Fortún, marcó a generaciones con sus cuentos infantiles y juveniles. Quien se detiene ante el monumento suele interesarse por su biografía, desde sus orígenes en Madrid hasta su exilio en Argentina en la década de 1940. Como comenta Marta Pilar, su trayectoria se entiende mejor al conocer su “clara decisión de acabar con el analfabetismo existente”, que la llevó a crear historias protagonizadas por Celia, una niña cuyas aventuras en el colegio y famosos dichos acercaban la lectura a los más jóvenes. El paralelismo con otras grandes protagonistas infantiles, como Mafalda, ayuda a dimensionar el peso cultural de su obra dentro y fuera de España.