Tradición medieval de los cisnes en la escultura Barge Master & Swan Marker
Esta pequeña escultura junto a una iglesia en Garlick Hill sirve como recordatorio de una curiosa tradición medieval londinense. Un viajero relata cómo, al cruzar el puente de Southwark y desviarse un poco, se topó con la estatua que evoca la época en la que los cisnes eran un manjar reservado a los reyes y, por ello, se llevaban estrictos censos. Dos compañías, los Vintners y los Dyers, se encargaban de contarlos, y son precisamente los Vintners quienes financiaron el monumento, cuya sede se encontraba frente a la escultura. La experiencia subraya que esta costumbre no ha desaparecido del todo, ya que hoy en día los cisnes del Támesis están protegidos, de modo que la obra conecta el paseo actual por Londres con una historia de privilegios reales y control sobre la fauna del río.