Escultura del peregrino anónimo y punto de partida del Camino de Santiago en Bruselas
Junto a la Porte de Hal, varios viajeros se topan con una gran roca en forma de obelisco que sorprende en medio de Bruselas. Se trata de un antiguo símbolo solar gallego, dedicado al peregrino anónimo, que ha acabado teniendo un papel muy concreto: funciona como punto de encuentro y partida para quienes inician el Camino de Santiago desde Bélgica. Más que un simple monumento, se vive como un pequeño puente simbólico entre Bruselas y la tradición jacobea.