Escudo de Flores en la M-30: un jardín urbano muy original
El llamado Escudo de Flores sorprende a quienes circulan por la M-30, a la altura del Pirulí, con una composición vegetal que dibuja el escudo de Madrid sobre un talud ajardinado. Los viajeros destacan especialmente su carácter original, al tratarse de un gran emblema realizado íntegramente con plantas y flores que se renuevan con el cambio de estación. Esa rotación de especies de temporada aporta color y vida durante todo el año, convirtiéndolo en un pequeño jardín urbano que se disfruta incluso desde el coche. Como comenta Carmen, le parece “muy original”, en parte porque no se trata de un adorno fijo, sino de un diseño vivo y cambiante. Además, señalan que frente al escudo hay unas viviendas desde donde se obtienen buenas vistas para fotografiarlo, lo que lo convierte en un detalle curioso del paisaje madrileño para quienes se fijan más allá del tráfico.