Vistas panorámicas de la playa y el mar desde la escollera
La escollera de la Nueva Dársena se describe como un balcón privilegiado sobre el Mediterráneo. Quien se acerca hasta este espigón disfruta de una panorámica completa de la línea de playa, con los bañistas reducidos a puntos diminutos y el horizonte abierto frente a los ojos. Por un lado queda el puerto, con sus grúas y la Escuela Municipal de Vela, y por el otro, el mar en estado casi puro, acompañado por el sonido de las olas rompiendo contra las rocas. Como resume Las sandalias de Ulises, “la vista es impresionante”, una sensación que convierte este rincón en un buen lugar para pasear sin prisa, contemplar el paisaje costero de Valencia desde otra perspectiva y desconectar del bullicio de la arena sin dejar de tenerla siempre a la vista.