Historia y entorno de la Ermita Santa Luisa en el parque de la Cultura
La Ermita Santa Luisa aparece en los relatos de los viajeros como una pequeña joya escondida en pleno carrer del Hospital, integrada en el actual parque de la Cultura. Más allá de su discreta presencia, su interés reside en la historia del lugar donde se levanta: una zona habitada desde los primeros tiempos de Valencia, donde aún se conservan restos de edificaciones romanas. Con el paso de los siglos, este espacio acogió el que se considera el primer manicomio de Europa, transformado después en el gran hospital de la ciudad, que reunió bajo un mismo techo varios pequeños centros asistenciales. En ese contexto, la ermita nació como espacio de culto para enfermos y personal sanitario, un rincón de recogimiento ligado a la memoria hospitalaria de Valencia. Hoy se percibe como parte del paisaje histórico del parque, que concentra en pocos metros capas sucesivas de pasado romano, medieval y moderno.