Contexto en el parque de El Capricho y consejos para la visita
La ermita forma parte del entramado de arquitecturas románticas que salpican el parque de El Capricho, uno de esos jardines madrileños que sorprenden al pasear. Como apunta un viajero, el jardín alberga “muchos rincones y arquitecturas sorprendentes”, y la Ermita del Capricho es uno de esos hallazgos que aparecen casi de improviso entre árboles y senderos. Conviene saber que el interior no se puede visitar y que incluso pisar el empedrado que la rodea está prohibido, por lo que la contemplación es siempre desde cierta distancia. Aun así, se integra muy bien en el recorrido por el parque y añade un punto escenográfico y misterioso a la experiencia de paseo.