Arquitectura tradicional de la Ermita de San Roque
La Ermita de San Roque representa muy bien la arquitectura religiosa popular de la costa lucense: un pequeño templo de mampostería, de una sola nave y cubierta a dos aguas, coronado por una sencilla espadaña. La piedra domina todo el conjunto y le da un aspecto sobrio y cercano. La portada, recta y sin excesos decorativos, se realza con el relieve del santo en el frontis, un detalle simbólico que aporta carácter sin romper la armonía de esta construcción modesta e integrada en el paisaje de Viveiro.