Historia y arquitectura mudéjar de la Ermita de San Mateo en Carmona
La Ermita de San Mateo llama la atención por una historia compleja y una arquitectura que se aleja de la imagen típica de las ermitas andaluzas. Según relatan los viajeros, el edificio se levantó para conmemorar la conquista de Carmona el 21 de septiembre, aunque en realidad se trata de la reconversión de una antigua construcción andalusí, algo que se aprecia en sus formas y en su distribución interior. La planta de salón con tres naves separadas por arcadas de herradura y la nave central cubierta con artesonado mudéjar de par y nudillo evidencian ese pasado híbrido entre lo islámico y lo cristiano. Las naves laterales, abovedadas en el siglo XVII, y la capilla mayor cuadrada con bóveda de nervaduras, ya del siglo XVI, completan un conjunto donde cada elemento corresponde a un momento distinto. Esta mezcla de estilos y épocas convierte la ermita en un pequeño resumen de la evolución arquitectónica religiosa en Carmona, rematado por una entrada principal enmarcada por un alfiz que delata su origen andalusí.