Arquitectura singular de la Torre Prourban, conocida como El Rulero
Quienes se acercan a El Rulero destacan ante todo su arquitectura llamativa, que convirtió a la Torre Prourban en uno de los edificios más emblemáticos de Buenos Aires en los años 80. Situada en el extremo norte de la avenida 9 de Julio, en la esquina de la avenida del Libertador con Carlos Pellegrini, su volumen cilíndrico y las ventanas espejadas le dan ese aspecto inconfundible que recuerda a un gran rulo de pelo. La descripción de su estructura sólida, la fachada de hormigón armado moldeado y el pórtico principal revestido en granito con franjas de mármol blanco y travertino subrayan el carácter robusto y elegante del edificio. Sus 27 plantas de oficinas, más azotea y zona de tanques de agua, alcanzan los 107 metros de altura y suman 34.000 metros cuadrados de superficie cubierta, lo que hace que se divise desde muchos puntos de la ciudad y aporte una silueta muy particular al paisaje urbano del barrio de Retiro.